Hace ya más de 10 años que entré por primera vez en una clase del Método Pilates. Por aquel entonces no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar. La verdad es que si llegan a poner en mis manos ese folleto original con Joseph H. Pilates posando como una estatua clásica  probablemente habría salido corriendo.

Recuerdo como acostumbrado a nadar, a correr, al baloncesto y a la bicicleta, después de aquellos primeros 50 minutos salí de clase totalmente desconcertado: ¿qué era eso? ¿gimnasia, estiramiento, una forma diferente de trabajar los abdominales?. Lo único que  tenía claro era que me sentía muy bien.

Después de unos cuantos años ejerciendo como instructor profesional no sé ni  cuántas veces me  han preguntado mis alumnos de Pilates en Tenerife qué es lo que me «enamoró» del Método.   Son tantas las razones soy incapaz de dar siempre  la misma respuesta.

El primer enamorado de su  Método fue el mismísimo Joseph Pilates y estaba dispuesto a hacer casi  cualquier cosa por acercarlo al gran público. Aquí lo tienen ejecutando un Hundred (uno de los ejercicios de suelo).

De alguna manera su pasión me llegó a mí y también a otras 11 millones de personas que lo practican en el mundo.

método pilates

El Pilates es un sistema de acondicionamiento físico con valores y principios

¿Qué tiene el Pilates para convencer a tantas personas?

No es yoga, no es fitness, no es meditación, no es Tai-Chi y tiene algo de cada una de esas disciplinas. Tengan en cuenta que  Joseph Pilates las practicó todas.

 Sí es,  sin embargo, un sistema de acondicionamiento físico sustentado en unos Principios que los instructores profesionales respetamos como si fueran «mandamientos».  Bueno, más que mandamientos en realidad, porque no son fruto de  una especie de  revelación divina. Los Principios del Pilates son directrices eficaces y probadas durante años de investigación y entrenamiento.

Los principios del Pilates

Joseph Pilates estableció los principios  a través del estudio, la experiencia y la observación de sus alumnos. Hoy día, además,  tenemos la certeza,  científica, de que el Método funciona. En su momento Joseph Pilates se esforzaba en demostrar la eficacia de su método y no dudaba en publicitarse en la prensa, hacer anuncios de televisión  o editar folletos explicativos o lo que fuera necesario para darse a conocer.

Todos los ejercicios de Pilates tienen un sentido

Cada ejercicio está programado:

  1. Con unos objetivos técnicos precisos.
  2. Coordinado con un patrón respiratorio.
  3. Diseñado para activar la musculatura profunda y para ayudar al cuerpo a interiorizar los patrones de movimiento eficientes y saludables.

Una de las claves del Método es que favorece la movilidad sin dañar  las articulaciones, eso sí, para que funcione de verdad,  es necesario aplicar además los Principios. Si no estaríamos haciendo que el alumno se mueva de la misma manera en que podría bailar  o caminar,  pero no estaríamos practicando el Método  Pilates.

El Método Pilates: mucho más que una tabla de ejercicios

El Método Pilates es mucho más que una tabla de ejercicios diseñada para repetir de forma automática. Cuando Joseph Pilates comenzó a sistematizar la Contrología lo primero que hizo fue diseñar una tabla de 34 ejercicios que se realizaban en el suelo. En las siguientes imágenes pueden ver algunos momentos de los campamentos que organizaba para iniciar en el Método a  jóvenes bailarines.

Pilates  estaba  acostumbrado a trabajar con deportistas profesionales peor a su estudio comenzaron a llegar alumnos de otros perfiles. No tardó en darse cuenta de que, sin una buena base física,  no todo el mundo era capaz de ejecutar correctamente los ejercicios.  Además, la mayor parte de sus alumnos eran bailarines lesionados que necesitaban recuperarse rápidamente.

Sus alumnos necesitaban asistencia para realizar los ejercicios así que se puso manos a la obra y no tardó en comenzar a diseñar sus aparatos. A continuación lo pueden ver entrenando en una versión primitiva de la  «Wunda Chair» diseñada a partir de una silla de ruedas.

Muchas de sus ideas tenían ya una base experimental, pues en Europa había tenido la oportunidad de trabajar en un hospital de campaña donde ayudaba a recuperase a los soldados que permanecían en cama. A falta de otros recursos se valía de la misma cama y los muelles. En el siguiente vídeo puedes ver una curiosa sesión de «Bednasium». Pilates  recrea el momento en el que una persona se despierta y nada más abrir los ojos aprovecha su lugar de descanso para entrenar.

Podemos considerar el Bednasium un «Cadillac» primitivo. (El vídeo no es de nuestra propiedad. Lo compartimos con fines educativos)

El Pilates es muy respetuoso con la propia organización anatómica del cuerpo humano

Cómo tener un cuerpo Pilates

Cuando observamos a una persona «fuerte» tendemos a chequear, por ejemplo, el abdomen, la musculatura de los brazos o bien de las piernas. Pero Pilates iba mucho más allá del logro de un torso desarrollado y esbelto. El Método Pilates apunta a lograr que toda la musculatura sea fuerte,  no sólo la externa, también la estabilizadora, eso sí, sin impedir la flexibilidad y la amplitud de movimiento. Es inconcebible que un cuerpo entrenado a través del Método  Pilates tenga tan hipertrofiada una parte del cuerpo que los propios músculos te impidan realizar algún  movimiento.

Mucho antes de que los teóricos empezaran a estudiar el movimiento, no desde el punto de vista de la funcionalidad de los músculos de forma aislada, sino como cadenas musculares,  Pilates había comenzado a investigar observando el movimiento de sus alumnos e incluso el de los animales.

Estudiando anatomía para mejorar su sistema de ejercicios, desarrolló un programa realmente respetuoso con el ‘diseño’ y la funcionalidad del propio cuerpo.

La importancia de cultivar cuerpo, mente y espíritu

Un entrenamiento para «mejorar a la humanidad»

Joseph Pilates creía fervientemente en su método y pensaba  que la humanidad podía mejorar si los hombres y la mujeres cultivaban su cuerpo, su mente y su espíritu.

 Y no es que  pretendiera convertirse en una especie de «líder espiritual» . Pilates estaba «tocado» por su experiencia en Europa en tiempos de guerra. En el viejo continente pudo pudo observar como la primera Guerra Mundial lo destruía todo y cuando  emigró a Estados Unidos se topó con otra realidad que tampoco era óptima: el ritmo de vida acelerado y las consecuencias del estrés y la competitividad.

Él,  que de pequeño había estado muy enfermo y había logrado superar sus debilidades a base de estudiar a los clásicos, de voluntad y de ejercicio físico, tenía muy claro eso del «mens sana in corpore sano«. Pilates quería que todos entendiéramos que este traje de piel músculos, vísceras y huesos con el que nos movemos por la vida, también necesita atención y cuidado, necesita ejercitarse para conservar la salud.

Nos encanta revisar sus fotos: en la imagen siguiente Joseph H.  Pilates posando para demostrar la efectividad de Método en él mismo. En la foto de la izquierda tiene 51 años, en la de la derecha 82. ¡Ojalá llegáramos a esa edad en tan buena forma!

Joseph Pilates

Entrenar  cuerpo, mente y espíritu para cuidar la salud. El planteamiento es tan lógico y básico que  puede parecer incluso pueril. Pero funciona, y es por eso que enamora.

Nota:

No somos propietarios de las imágenes históricas, las compartimos con fines educativos. Si sabes quiénes son los propietarios háznoslo saber.

¿Y a ti, qué te enamoró del Método Pilates?